Connect with us

Salud

La importancia de reparar la piel luego de tomar sol

Repetidas exposiciones solares con escasa o nada de protección en la piel pueden provocar severos daños. «Después de las vacaciones pueden aparecer manchas o eritemas por exceso de exposición sin protector. También, patologías como erupciones y lo más común es el desecamiento de la piel y la decoloración del cabello, teñido o no. A la vuelta, hay que ponerse en campaña para la reparación del daño», expresó la Dra. Irene Bermejo -médica dermatóloga, MN 60438, con una destacada trayectoria en el servicio de Dermatología del Hospital Durand y miembro titular de la Sociedad Argentina de Dermatología.

 

La exposición al sol, al calor, al clima seco o al viento predisponen a una mayor deshidratación de la piel. Esta luce más tirante, opaca, con líneas finas blanquecinas tanto en el rostro como en el cuerpo, especialmente en la cara anterior de las piernas.

«En la medida en que esas exposiciones sean reparadas simultáneamente, con sueros enriquecidos con antioxidantes, Vitaminas A, C y E, retinol, y ácidos suaves, la piel se mantiene menos resentida hacia el fin del verano. Obviamente a estos sueros se le deben sumar humectantes y protectores, adecuados a cada piel, para terminar de cerrar el «círculo»: reparo, protejo y humecto. Ésta sería, en síntesis, una buena combinación«, recomendó Bermejo.

Sin embargo, si la exposición fue prolongada la sequedad va a ser más profunda. Esto va a obligar a realizar algunas sesiones reparadoras de gabinete. El tratamiento de manchas con láser y luz pulsada son las técnicas más novedosas. Después, el peeling y las cremas blanqueadoras siguen teniendo vigencia. En el caso del láser, durante 30 días la piel tratada no se puede exponer al sol y se debe usar protector solar, por eso se aconseja hacerlo en los meses fríos.

«Para la hidratación facial recomiendo nutrir la piel de forma seriada. Es decir, se limpia, se exfolia, se nutre e hidrata a partir de una sesión de electroporación, que es el pasaje de sustancias hidratantes y nutritivas a través de la electricidad. Luego se aplica una máscara nutritiva y se humecta. También puede efectuarse en el cuerpo, complementado con peeling e hidratación intensa, en dos sesiones cada 15 días», indicó la especialista consultada.

Con respecto a los cuidados en casa, Bermejo indicó que se pueden usar los sueros vitaminizados que sirvieron durante la exposición. Su uso debe repetirse por la noche. A esto se le agrega la humectación para cada piel. Se recomiendan exfoliaciones suaves, aplicación de ácidos glicólico y mandélico, que son muy útiles en esta época en que el ácido retinoico debe evitarse.

También conviene hacer un control de manchas y lunares post vacaciones y previamente al verano. «En las pieles jóvenes suelen observarse rebrotes de acné porque el sol mejora las lesiones con pus, pero éstas luego vuelven a aparecer. Además, favorece la aparición de comedones. En marzo es común que los pacientes vuelvan con rebrotes en la frente, aunque hay que tener en cuenta que son transitorios. Existen tratamientos que pueden actuar de forma local, vía oral, con ingesta de antibióticos. En gabinete se pueden hacer peelings y limpiezas de cutis. Estos rebrotes pasan en 30 a 40 días», finalizó la dermatóloga.